Hasta ahora, siempre había escrito mis reflexiones durante el fin de semana. Es el momento de la semana en el que me permito cierto respiro con el trabajo e intento poner negro sobre blanco lo que me pasa por la mente.

Hoy hago una excepción porque debo admitir que mi último post me dejó un sabor bastante amargo. Entre otras cosas, porque leyéndolo parece como si hubiese perdido la fe en la humanidad.

Nada mas lejos de la realidad.

Mi única intención era abrir los ojos a una población que creo que no es consciente de lo complicada de la situación. La crisis sanitaria va a tener como consecuencia una crisis económica sin precedentes a nivel mundial. Y vamos a tener que madurar como sociedad.

Nos hemos acostumbrado a que «Papa Estado» nos solucione todas las papeletas. Nos han criado entre algodones y hemos borrado de nuestro vocabulario palabras como «esfuerzo y sacrificio». Nos han vendido el famoso «estado del bienestar» y hemos olvidado que el bienestar hay que ganárselo.

Por desgracia, el Estado ni está, ni se le espera. Nuestra clase política se dedica a politizar, valga la redundancia, y a polarizar los valores de los ciudadanos. La defensa de los derechos de la mujer, la defensa de los trabajadores, la defensa de los empresarios y emprendedores, la ecología, la inmigración, la ayuda a los necesitados, la educación, etc. No hay un sólo asunto que no hayan pretendido politizar, que no hayan intentado llevarse a su campo. Creando un ambiente de crispación jamás visto.

Pero esos valores no son suyos, no permitamos que se apoderen de ellos. No dejemos que nos encasillen. La sociedad está muy por encima.

Mientras haya autónomos que se levanten cada día con ganas de luchar y subir la persiana de su negocio, mientras haya funcionarios y empleados públicos con la ilusión y la motivación de ayudar a sus vecinos, mientras haya trabajadores que intentan ser mejores cada día en su trabajo, habrá esperanza.

La raza humana ha demostrado lo increíblemente fuerte que puede llegar a ser ante las adversidades. Hemos sobrevivido a guerras, pandemias, riadas, huracanes, etc. En esos momentos somos capaces de sacar lo mejor de nosotros.

Pero debemos estar dispuestos a cambiar.

«Antes era inteligente y quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio y quiero cambiarme a mi mismo».

Sri Chinmoy

Y la mejor forma de cambiar, de mejorar, de evolucionar, es invertir tiempo en uno mismo y rodearse de gente que nos aporte. Que aporte valores, que aporte conocimiento, que aporte experiencia, que aporte positivismo.

No se me ocurre mejor forma de crecer y llegar lejos que estando bien rodeado.

Si algo he mejorado en los últimos años en mi trabajo ha sido gracias a rodearme de compañeros con mas experiencia, compañeros generosos que comparten sus vivencias y abren las puertas de sus empresas con el único objetivo de ayudar a los demás.

Por eso siempre intento aprender de los que me rodean, de los conocimientos de mis padres, de las opiniones de mi equipo comercial, de los consejos de los compañeros. Se me acabará el espacio en la fachada de la oficina para poner el nombre de todas las asociaciones o grupos a los que pertenezco, pero cada uno que sumo, me hace subir el nivel como profesional: Mediterraners, Ágora MLS, Apimur, Asivega, CRS, Escuela de Negocios, etc. Gracias a todos ellos, seguimos mejorando.

Con esto lo único que pretendo decir es que juntos, somos mas fuertes y que sin duda, nos vamos a necesitar todos ante lo que nos viene.

«No reces por una vida sencilla, reza por la fortaleza de resistir una vida difícil»

Bruce Lee

Publicado por Toni Garcia

Hola

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