Me gustan los libros que relatan las trayectorias de grandes empresarios, gente de mi sector que considero referentes o de emprendedores que nos cuentan sus fórmulas de trabajo.

Me considero una persona curiosa, que busca en los consejos de los demás la forma de seguir mejorando en mi trabajo cada día.

En uno de los últimos libros que leí, «Lo Único» de Gary Keller, este hablaba de la imposibilidad de conseguir un equilibrio real entre la vida laboral, familiar y el ocio. Contaba que buscar ese equilibrio no era eficiente. Hay que centrarse en una sola cosa en cada momento, dejando de lado las demás y luego compensar. Es decir, cuando hayas terminado con un tema, dedicándole todo el tiempo a otro asunto.

No discutiré que ese método es el más eficiente, pero yo me pregunto: ¿Me hace feliz?

Mi prioridad es clara, el equilibrio emocional es lo principal. La productividad y la eficiencia quedan en un segundo plano.

IMG 4097 Toni García CEO Millennial Inmobiliario

En muchas ocasiones, nos planteamos la vida la como si fuésemos a vivir eternamente, posponiendo tomar decisiones, retrasando dar un paso hacía nuestros sueños. Siempre buscando ese «momento ideal» para empezar un proyecto empresarial, tener un hijo, comprar una casa o hacer el viaje que siempre hemos soñado.

Cyrill Northcote Parkinson, un historiador británico, reflexionó sobre como gestionamos nuestro tiempo y desarrolló tres leyes que reflejan la realidad de la mayoría de nosotros:

  • El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que dispone para su realización.
  • Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos
  • El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia

Analicemos cada una de estas leyes.

«El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que dispone para su realización»: Siempre vamos a estar liados, siempre habrá algo que hacer, algún documento que revisar, algún proceso que medir o algún e-mail que contestar.

«Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos»: Da igual el dinero que ganes. Al final, en función a tus ingresos, será tu nivel de vida. Siempre tenderán a igualarse.

«El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia»: Seguro que más de una tarde os habéis ido de la oficina con la sensación de no haber parado, pero sin hacer nada productivo. Pensando que habéis estado sin parar pero con temas que no aportaban nada.

Sin duda, conocer estas tres leyes me hizo ver la vida desde otro prisma. Siempre voy a tener mucho trabajo, siempre voy a tener gastos y siempre me van a llegar innumerables asuntos triviales que van a requerir de mi tiempo. Por lo que el momento perfecto para hacer lo que me gusta, lo que me hace feliz, es AHORA.

El tiempo con mi familia, mis amigos, practicando deporte, viajando o leyendo un simple libro, es lo que me llena, es lo que me aporta equilibrio. Quizás desde un punto de vista puramente productivo puede parecer ineficiente, pero sin duda, en mi caso me aporta la motivación y la energía que me ayudan con las tareas diarias.

IMG 4169 Toni García CEO Millennial Inmobiliario

Nunca sabemos que puede pasar mañana. Lo importante es hacer hoy aquello que no haga que nos arrepintamos de haber desperdiciado nuestra vida.

El hombre blanco tiene reloj, pero nunca tiene tiempo

Proverbio africano

Publicado por Toni Garcia

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