Vivimos sin duda en el edad de la información.

Gracias a las nuevas tecnologías y a Internet, el acceso a la información se encuentra en la palma de nuestras manos. Con un ordenador o un simple smartphone, encontramos documentación, fotos, vídeos, estudios, estadísticas, valoraciones, comparativas o reseñas sobre cualquier empresa, producto o servicio.

Toda esta información, sumada a la creciente penetración en la sociedad de los dispositivos móviles, tienen como resultado un consumidor más maduro, más exigente y que busca profesionalidad junto con personalización en el trato.

El consumidor se siente poderoso y las empresas lo saben. Son conscientes de que somos productores de información. Nos gusta contar nuestras experiencias con un producto y servicio, lo que nos convierte en los críticos más fiables a los ojos del resto de consumidores, pudiendo llegar a ser los mejores embajadores de las marcas o el mayor de sus dolores de cabeza.

Google llegó incluso a acuñar el termino ZMOT como concepto que resumía ese tipo de comportamiento. El ZMOT (siglas de Zero Moment Of Truth), viene a hablarnos del momento cero en los hábitos de consumo, ese momento previo a la compra del producto o servicio en el que buscamos información a través de diferentes fuentes sobre lo que vamos a adquirir o contratar.

No es difícil ver a compradores que llegan a una tienda, establecimiento o negocio y que saben más sobre lo que van a contratar que los propios comerciales.

Es por eso que las empresas, las marcas, deben ser mucho más estrictos y exigentes con lo que ofrecen, con su propuesta de valor. Se acabó el vender humo.

En el sector inmobiliario, parece en ocasiones que aún no se es consciente de esta realidad. Y un claro ejemplo es la moda actual de poner en las urbanizaciones, proyectos, o edificios las coletillas ECO, Nature, Green, Ecoliving y similares.

Entiendo el trasfondo de la situación, pero los planteamientos no son los adecuados. Hemos visto que la tendencia de la sociedad hacia lo verde, la ecología y el respeto a la naturaleza son una realidad, pero tenemos que ser mucho más exigentes con nosotros mismos.

Es un sector donde la gran mayoría de promociones se conceptualizan por imitación. Veo lo que le funciona a la competencia, lo hago similar y cambio cuatro detalles, afirmando que mi producto es mucho mejor. Raramente se realizan estudios de mercado, definición de público objetivo, definición de propuesta de valor, estrategia de comunicación y desarrollo del producto inmobiliario.

Por eso nos encontramos con proyectos autodenomidados ECO o Nature, que poco tienen de lo que afirman. Se limitan a cumplir con el código técnico, a poner tres plantas en la fachada de las infografías comerciales y poco más.

Y el comprador, especialmente el internacional, sabe que al rascar, no hay nada debajo, son palabras vacías que no aportan nada.

Debemos ser mucho mas rigurosos.

En sectores como la alimentación, los sellos y certificaciones son altamente exigentes, pero en el Real Estate esto no ocurre. Lo que no quita que el consumidor no sea consciente de que detrás sólo hay humo.

Desde Mediterraners, trabajamos para crear proyectos únicos, con alma, con esencia. Realizamos una estrategia personalizada para cada situación, para cada promotor, propietario de suelo, ayuntamiento o diputación.

IMG 3763 Toni García CEO Millennial Inmobiliario

Un equipo multidisciplinar compuesto por arquitectos urbanistas, paisajistas, especialistas en medio ambiente, empresas de marketing digital, analistas de experiencia de cliente, creativos y un largo etcétera, se vuelcan en definir e implantar una propuesta de valor real, eso que realmente anhelan los consumidores y que marca la diferencia entre un proyecto exitoso y uno más.

Publicado por Toni Garcia

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